While everything explodes around: We didn't start the fire - Billy Joel
Esto iba a ser un pequeño comentario en plan gracioso y de coña de la situación en el curro... pero antes de que pueda escribirlo la cosa ha cambiado mucho.
Al principio esto iba por una cuestión del "fresquito" que tenemos en el curro, que por otra parte es el normal cuando la sala que tienes detrás mantiene una media de 30ºC. Que por otra parte, estando llena de máquinas que requieren temperaturas menores de 20º para funcionar bien, va por el camino de lo impensable.
Pero como en la informática que las cosas estén tan calentitas pasa factura, uno de los servidores importantes ha, literalmente, reventado. Así que el post de hoy se retrasa. Tenía que haberme pillado hoy también de vacaciones...
miércoles, 9 de abril de 2008
Chain Reaction
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martes, 8 de abril de 2008
Ground Floor
The little things that make our dreams: Out in the Real World - Stream of Passion
No siempre es facil mantener los pies en el suelo. Todos queremos dejar volar nuestros sueños. Y tendemos a agrandar cualquier pequeña esperanza de que se hagan realidad. Nos aceleramos, nos levantamos hasta nuestras ilusiones sin fijarnos que nuestros pies ya no tocan tierra... hasta que nos encontramos con que nada nos sostiene, que el suelo no nos respalda, y caemos.
A veces es dificil dejar que tus pies se levanten siquiera unos centimetros del suelo. La fuerza de la costumbre te hace pensar que te caerás en cuanto te descuides, que el suelo firme no te acompañará en tu subida. A veces se está tan acostumbrado a las desilusiones que piensas que la unica forma de evitarlas es no ilusionarte.
Otras veces, la mayoría, no es facil saber que pensar. Notas pequeñas señales de esperanza, pero conoces los riesgos de la caida. Y no tienes ni idea de hasta que punto puedes ilusionarte y en cual estás considerando más de lo que hay. Pero a fin de cuentas, ese momento en el que vives justo haciendo equilibrios en el filo de la navaja, es el momento que más merece la pena vivir. Es el momento en que realmente estás vivo.
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lunes, 7 de abril de 2008
Ambient
Any reason is enough: Hate me - Children of Bodom
Las razones no son importantes. Probablemente sean absurdas. Muy seguramente sean solo excusas. He vuelto al trabajo y el ambiente es muy tenso. Me han avisado que es necesario andar con ojo, ya que los animos están caldeados. Y tengo mi primera queja en este proyecto ¡hurra!
Se supone que tendría que preocuparme por eso. Pero vereis... en una semana estaré en Berlín, y cuando vuelva por aquí será para solo una semana. Tengo planes que hacer, gente a la que ver, viajes que planificar y tengo un trabajo con el que cumplir. Y quien quiera ver como trabajo no tiene que buscar mucho para verlo. Personalmente considero que, ya que nunca me han importado esas cosas, no es buen momento para empezar.
Es como una partida de rol, hay dos formas de plantearselo. Está la opción de "tenemos un problema y vamos a resolverlo" o la opción de "tengo un problema, me lo vais a resolver, y os peloteo mientras conspiro para llevarme todo el mérito y que vosotros quedeis como la mierda y en el ultimo momento os traiciono y yo molo más que nadie". En mis viejas partidas teníamos una palabra para gente así, y esa palabra era "¡¡¡Muere!!!". Es una pena que solo puedas tomar esa solución en las partidas.
Como siempre he dicho, en todos los puestos de trabajo en los que la gente está hasta el cuello de curro hay un compañerismo brutal. En los que la gente tiene demasiado tiempo libre las cosas no funcionan así tan facilmente. Porque cuando sabes que necesitas a tus compañeros, es cuando aprendes como trabajar con ellos codo con codo... o cuando llega el caso, incluso espalda contra espalda.
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viernes, 4 de abril de 2008
Los gatos de Roma

Se que hay gente que me odia por mis viajes, y tiene motivo más que suficientes. Yo me odiaría en ese caso, lo sé. Pero mientras me odien con cariño, no es problema.
Por otro lado, en realidad no hay mucho motivo para tenerme envidia, lo comentaba con los becarios de esta oficina. Ellos vienen un año, dos... tienen tiempo para establecerse, hacerse su hueco, conocer gente, hacer amistades... para conocer la ciudad a fondo y disfrutarla. Yo vengo una semana: si la ciudad me encanta y me encariño con la gente, tanto como si la ciudad es un asco y la amistad no cuaja facil. Una semana. Al final empiezas a entender eso de los músicos, las giras y las drogas, como hablaba con las chicas de Milán. En mi caso, no lo comparto, pero lo entiendo.
Por ejemplo. El miercoles estuve cenando en una de las, posiblemente, mejores pizzerias de Roma... yo solo. Esta noche iré a cenar al Trastevere... obviamente, también solo. Y luego puede que me vaya de juerga yo solito. Por muy acostumbrado que estés a la soledad, es algo que te pone a prueba. Especialmente tras una oficina en la que la gente se ha ganado tu cariño.
Pero en eso se hace bueno tener algo de gato. Independiente y orgulloso. No tienes porqué dejar que se note. Tu vas a tu aire, cada ciudad te pertenece, porque no necesitas más casa que tus botas... Y Roma está llena de gatos. Sea por la leyenda relativa a Cleopatra y sus gatos, o sea por una plaga de ratas. Roma está llena de gatos y les pertenece a ellos. Puedes ir una mañana a coger tu moto y encontrarte un gato tumbado en ella. O puedes encontrarte veinte gatos junto a una fuente.
No he hecho ninguna foto de ellos, pero es digno de verlos. No salen corriendo cuando ven a la gente, sino que te miran con cara de "agradeceme que te dejo estar en mi ciudad". Como solo los gatos saben.
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miércoles, 2 de abril de 2008
Ley Seca
Se que hay gente que espera con impaciencia los cotilleos de mis viajes. Algo así en plan marinero, con un rollete en cada puerto, o algo por el estilo. Se que esa gente sabe que ese no es mi estilo, así que imagino que hay buena parte de coña en ello. Pero también se que esa gente tiene ganas de que encuentre novia (aunque para eso tendría que buscar). Así que es un poco de todo.
No me gusta hablar en exceso de mi vida sentimental. Por una parte es que cualquier cosa que diga es completamente parcial, es solo mi punto de vista. Y en esos temas es especialmente importante el punto de vista de la otra persona. Las conjeturas son solo conjeturas: pueden ser, o pueden no ser.
De todas formas hay una cosa obvia. Cuando conoces gente distinta cada semana, conoces a un monton de gente. Pero saber que solo tienes una semana, y al final de la semana marchas, y sacar un fin de semana para viajar va a ser imposible, tira demasiado para atrás, a cualquiera.
Pero no por ello dejas de conocer un monton de gente, y nunca se puede saber que pasará.
Ayer en Roma se implantó de forma excepcional un día de Ley Seca. Nada de venta de alcohol, nada de tomarte una cervecita fresca en un bar. No este día. El motivo: el partido Roma - Manchester. Perdió la Roma y la noche fué tranquila, de no ser así me han comentado que dormir hubiera sido un infierno. Aquí eso del futbol es religión.
Como las motos. Parece que eso de moverse por Roma y no hacerlo en moto debe ser medio pecado o algo así. Hay momentos en que las calles parecen salidas de una convención de moteros de todas clases. Tampoco dudo que muchos de ellos sean turistas. Hay bastantes tiendas de alquiler de motos y scooters. Así que hay momentos en los que te encuentras imagenes tan curiosas como esta (las ruinas son del templo de Minerva):
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lunes, 31 de marzo de 2008
Sapore di Roma
Si sobre algo no cabe la menor duda, es que la banda sonora perfecta para Roma es la del El Padrino. El aire decadente de la ciudad se nota desde que llegas. El pelearte con los coches por cruzar una calle, el de una ciudad que en algunas partes parece que va a caerse a cachos (en otras lleva siglos haciendolo). La sensación de aglomeración turística. Aquí no hay dudas, ese "mirad a la vieja Babilonia" del Apocalipsis sabes a que se refiere. No podría ser otra ciudad. Pero no por ello es menos impresionante.
Roma es también una ciudad de Grandeza. Así con mayuscula. Es una ciudad donde, de repente, te sientes una hormiguita en mitad del océano. Es la sensación del peso de veintipico siglos en el ambiente, pero en segundo plano. Es como si notaras un toquecito en el hombro de algo que te dijera: "Mira chaval, yo soy la historia. Lo que yo he visto es tanto que no cabría en tus sueños. Estuve aquí, estaré aquí. Porque nadie puede a la fuerza de miles de años."
Y es Roma lo abarca todo, la sabiduría de un genio, la fuerza de un rey, la belleza de una princesa y la decadencia de una prostituta... Y no lo olvidemos, la piedad de un santo. O de un santo un poco corrupto, porque esta ciudad es todo a la vez, y no es que lo oculte mucho. Es algo como un "si, te pienso sacar todo el dinero que pueda estafarte y timarte, pero con una sonrisa, ¡no te pierdas esa preciosa fuente de ahí!".
También es que la situación de mi viaje a Roma está siendo plenamente contradictoria. He pasado un fín de semana alucinante, viendo arte cada dos por tres (salvo por el museo vaticano, que cerraba justo cuando llegué yo, mierda). Viendo historia en cada esquina casi, pateando la ciudad como un maldito. Y podría decir que no lo podría haber pasado mejor, pero es mentira. Con gusto me hubiera quedado en Milán un poquito más... pero es la maldición del viajero.
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viernes, 28 de marzo de 2008
Andalusian connection y el whopper cabreado

Hay una palabra mágica para aquél que está en un país extranjero y desconoce el idioma. Una invocación mística cuyo poder conviene conocer y valorar. Una palabra digna de veneración, ya que significa lo mismo en cualquier idioma: significa que hoy vas a comer, aunque sean las 11 de la noche y aunque sea festivo. Esa palabra es whopper. Y cualquier intento de crear un idioma universal debería tomarla como base.
Como podeis imaginar, el primer día me tocó recurrir a su magia. Entre otras cosas, porque no había ningún restaurante abierto. Pero no fué menor mi sorpresa al conocer al ¡whopper cabreado! (angry whopper). Nombre merecido, he visto hamburguesas con menos lechuga que jalapeños lleva esta. Por otra parte, encontrar sabores que no hay en España en comida rápida y guarreridas varias se empieza a hacer habitual, sean patatas fritas con wasabi, 3Ds con sabor a queso, o cosas así.
Por otra parte, la estancia en Milán se está haciendo muy agradable. La Andalusian connection entró el miercoles en funcionamiento. La becaria de Andalucia en Milán resulta ser amiga de toda la vida de la becaria de Andalucía en París. Y claro, así pasó que el miercoles estuve tomando unas cervecillas con las chicas de la oficina, viendo el España - Italia. Y hoy estoy intentando convencerlas de que me saquen de juerga por Milán.
Y es que cuando te encuentras con gente que es un cielo da igual el pais o el idioma.
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