lunes, 17 de diciembre de 2007

Back to fight


Far places, far souls: Samurai Song - Traditional geisha song

Se acabaron las vacaciones. Se acabó el descanso, el tiempo libre, y aun quedan cosas pendientes por hacer. Esta semana me toca estar again en el Ministerio de Medio Ambiente, lo cual tampoco es tan grave. No curraré mucho, lo que está bien. Me tendré que llevar dvds para copiar música de cierto tecnico de allí (para que perder tiempo eligiendo y seleccionando: me llevo todo), lo cual está de maravilla. Pero sin embargo mi navecación internautica está limitada, no hay messenger y ¡¡¡no hay youtube!!! Y eso no está nada bien.

Aún no he comprobado si puedo postear desde allí, pero en cierto modo pierde la gracia no poder poner una cancioncilla que pegue o me apetezca al comienzo. Y va a ser duro eso de no poder recurrir al ya clásico "quien hay por el messenger" (que más de uno temerá) para reducir los momentos de aburrimiento. Pero el entrenamiento de un samurai es duro, es estricto, y dura toda una vida. Además, no tengo otra opción que ir a currar (y creo que este año renunciaré a la lotería de navidad, que luego solo trae gastos, así que tampoco hay espectativas de hacerme rico de golpe). Así que no queda más remedio que volver a la lucha laboral.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Closed for holidays


Smell like spare time: Sunny Afternoon - The Kinks

Esta semana dudo que actualice esto mucho o algo siquiera. Estoy disfrutando de unas muy merecidas vacaciones, que ya iba tocando. Despues de unas semanas estresantes en el curro, y un dia de trabajos forza... digo campestres, creo que me lo he ganado.

Aun así, vacaciones quizá sea demasiado decir. Dos tardes de cursillo, estudiar a saco para el carnet de conducir, y tantas otras cosas que se me van acumulando... y debería quitarme de encima esta semana. Además, la inspiración se saca de lo vivido, así que si me da tiempo a vivir, habrá nuevas historias y relatos, o algo. Stay tuned, the show will be back.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Not that wild


And the sound that could have been: Word Up - Gun

Este fin de semana tenía ganas de fiesta. Mejor dicho, el cuerpo me pedía (y me pide) una fiesta salvaje como dios manda. Para bien o para mal, me es lo mismo, pero quería empezar las vacaciones con buen pie.

En su lugar, me tocará ir a un pueblo dejado de la mano de , uno de esos pueblos de la España profunda que merecen no ser muy visitados. De esos que en verano a mediodia no puedes estar al sol y en invierno hace un frio del carajo. A una casa preparada para derribar y sin calefacción. Y además, no voy para descansar, o hacerme uno con la naturaleza, sino para eslomarme currando en el maravilloso mundo de la agricultura rural. Es decir: recogida de la aceituna con medios de hace 50 años.

Hace tiempo escuche comentarios sobre que eso era la ostia, que lo pasabas de puta madre. El individuo en cuestión contaba un picnic dominguero en el campo con la excusa de trabajar, con su barbacoa y todo. Por supuesto, todo el mundo se horroriza si hablas de llegar al olivar cuando empieza a amanecer, te pones a tirar aceitunas de olivos empapados de rocío helado que te chorrea por las manos, vas a todo ritmo porque no tienes tiempo para descansar, paras un ratito para comer lo que tengas en la tartera malcalentado en la hoguera que has hecho para evitar perder dedos por congelación al comienzo de la mañana, cargas sacos de 50 kilos por un terreno arado... y con una cantidad de piedras increible, y te marchas cuando ya no se ve una mierda.

El trabajo en la agricultura es duro, muy duro. Agradezco haberlo conocido, no lo niego. Cuando me ha tocado matarme a currar, los compañeros me han mirado raro cuando digo que no era tanto como para quejarse. Pero despues de una semana de curro denso, precedido por más curro, el fin de semana apetece descansar o fiestear.

Lo peor, no compensa económicamente ni tengo esa necesidad de dinero (ni mi familia). Casi más se hace por hacer el paripé, ya que el gasto que va a suponer el viaje casi iguala los beneficios. No, no se hace por el aceite, el de mi pueblo lo hacen tan rematadamente malo que sale mejor comprarlo en Madrid. Así que pasaré un fin de semana infernal congelado, molido, semi incomunicado y con ganas de estar en cualquier otra parte por una cuestión de apariencias, orgullo y presunción. Y luego la gente pregunta porqué odio tanto las apariencias y el gusto de aparentar...

miércoles, 5 de diciembre de 2007

"Geldes"


Let's try it a bit easier: Cookie Computer Song - Sessame Street

Hoy es un dia complicado en el trabajo. Y eso sin contar a los usuarios. Aunque reconozco que hay momentos en que no se si deprimirme o descojonarme. Y a veces, necesito reirme de lo absurdo que resulta. Si viera Blade Runner por primera vez, en el gran momento en que Roy (Rutger Hauer) dice eso de "He visto cosas que vosotros nunca creeríais...", diría, sorprendido, que no imaginaba que trabajaba en sistemas.

- El "usuario"

Empecemos con el ejemplo usuario anónimo (y mejor que permanezca en el anonimato) que decía que no podía trabajar porque su ordenador estaba ocupado por un administrador. Es una muestra fundamental de porqué en este mundillo entendemos la palabra usuario como sinónimo de "incompetente integral en cualquier tema referente, o que tenga una relacción lejana, con la informática, los ordenadores, o cualquier máquina electrónica más compleja que una calculadora". No, su ordenador no estaba siendo usado, simplemente había sido usado por un técnico, y al encender Windows e ir a poner su usuario y contraseña, aparecía "Administrador" en la casilla de Usuario. El problema era tán sencillo como borrarlo y poner su nombre de usuario (que por cierto, tampoco recordaba).

- El experto (también, el cuñado del experto)

Programó el video de su casa sin apenas leer las instrucciones. Domina el buscaminas y el solitario por completo. Y sabe enviar y recibir correos (de chistes malos o tias en pelotas, o ambas cosas a la vez). Por eso, él sabe mucho de informática. O su cuñado, que es "un hacha en estas cosas" (sí, con esa frase). O ha leido un par de foros. La cosa es que toca, sin saber realmente lo que toca, y la lía. Y encima tienes que estarle escuchando decirte lo bueno que es y lo orgulloso que está de como acaba de cargarse el ordenador. Como ya he dicho alguna vez, cuando estás allí te entran ganas de cambiarle el equipo... por una libreta y un bolígrafo.

- "Las rubias no son tontas"

Esta individua se puede considerar un caso particularmente divertido, y suya es la ocurrencia que da título al post. Sucedió no hace mucho. Me avisaron para preparar a una jefa nueva el ordenador de su despacho, por eso de que "la chica era jovencita y guapa, y mejor que fuera yo que podía aprovechar". Es cierto, la chica era guapa y jovencita. Todos conocemos ese momento en que te van a presentar a una chica "muy simpática e inteligente". Todos pensamos "ya está, es un cardo". Tenía que haberlo previsto: la chica no destacaba por su inteligencia. Me tocó preparar e instalar su ordenador, casi me toca enseñarla como se usa. Pero lo mejor de todo, el momento de darla el telefono de Helpdesk (la asistencia telefónica), pude ver claramente que los idiomas tampoco era lo suyo...

martes, 4 de diciembre de 2007

Wedding Day


And the happy ending is just a new beginning: Over the Hills and Far Away - Gary Moore

Me siento viejo. Hoy me han dado una noticias buenísima, aunque hace que me sienta viejo. Una amiga mía se casa. Y yo me alegro muchisimo por ella.

Conocí a esta chica en mi época de monitor de chavales, llevaba el grupo conmigo, aunque, por motivos de trabajo, lo tuvo que dejar en su momento. Pero nunca he perdido el contacto, por supuesto. Incluso ahora, bastantes mañanas me la encuentro, de camino los dos al trabajo. Y por supuesto, la confianza compartida es algo que nunca se pierde, y la felicidad de la gente que aprecias es algo que te alegra.

Dudo mucho que lea este blog, pero se que ni siquiera hace falta que se lo diga: la deseo lo mejor en esta nueva etapa de su vida, especialmente, que su chico encuentre pronto trabajo en Madrid y no tenga que irse (que se que no quiere) otra vez over the hills and far away.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Ex(peri)mental


Boiling in a glass: While my guitar gently weeps - George Harrison

La primera vez que me enfrenté al papel en blanco tendría unos 15 años. Por esa época tenía mucho entusiasmo. Básicamente, tenía poco más que entusiasmo, así que más me valía tener una buena cantidad en reserva. Había leido algo, había vivido lo justito. El resultado acabó como cabía esperar, le faltaba mucho. Le faltaba madurez, le faltaba experiencia... y sobraba entusiasmo.

Luego fué pasando el tiempo, despacio al principio, y acelerando después. Fuí ganando en experiencia en la vida, fuí ganando en madurez. Viví mucho, leí aún más, y poco a poco fuí dejando de escribir. Ordenar las ideas para plasmarlas en palabras exige calma, por esa época mi vida estaba llegando a una intensidad donde la calma era un lujo que necesitaba para mi mismo, para mantenerme de una pieza.

Seguí viviendo, y solo de vez en cuando volvía a coquetear con la narrativa y, las menos veces, la poesía. Y llegué hasta aquí. Despues de acumular experiencias vitales, despues de haber leido y aprender de la experiencia ajena, llega el verdadero momento de experimentar uno mismo, explorar tecnicas narrativas, probar ideas. Despues de los ensayos, llegaría el momento de la gran obra, pero tampoco quiero dedicarme a la literatura como profesión, que la mia me gusta y no quiero dejarla.

Quizás esa sea mi diferencia. No quiero vivir mis sueños. Quiero soñar mis sueños y vivir mi vida. A fin de cuentas, solo se puede decir lo mismo que Lennon, la vida es lo que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.

Psychedelic (pseudorrelato)


Original soundtrack: Eight Miles High - The Byrds

El mundo entero debería dejar las drogas, o al menos, empezar a compartirlas. O eso o es que vivo eternamente con unas cuantas copas de menos. Debe ser eso, debo tener un déficit crónico de alcohol en sangre.

En realidad, tampoco soy capaz de enfocar el mundo a traves del fondo de una copa vacío. Simplemente paso de no poder enfocarlo a que me la sude hacerlo o no. Las drogas tampoco sirven de mucho. A veces me pregunto porqué es así, aunque la mayoría de las veces paso de hacer una pregunta cuya respuesta no entiendo.

Miro a mi alrededor y nada es coherente. Cada uno actúa de forma radicalmente opuesta a como jura pensar, y defienden sus ideas con argumentos que las contradicen. Hay hombres que matan en la busqueda de la paz, hombres que esclavizan mientras dicen luchar por la igualdad. Hombres que se rebajan a la barbarie más absoluta en una lucha por los derechos humanos. No entiendo como se puede criticar la ceguera cuando tu también estas ciego.

El mundo tampoco parece entenderme. Cuando necesito gente a mi alrededor, noto como si explotara en mi una bomba que hace alejarse a todo el mundo con su onda expansiva. Cuando quiero sentirme solo, sin embargo, todo el mundo acude a ver que me pasa. Las personas se implican en mi vida en todas esas partes en las que no quiero que entren, en lugar de hacerlo en donde corresponde a su importancia y cercanía para mi. A veces me pregunto si me escuchan cuando hablo, o si quieren escucharme.

A veces miro a mi alrededor y pienso que el mundo debería dejar las drogas, o empezar a compartirlas. A veces me pregunto si será verdad lo que dicen, que me estoy volviendo loco. A veces me pregunto si no será que estoy empezando a recuperar la cordura. Será eso, debo tener un déficit crónico de alcohol en sangre.